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¿Tenés todo a mano? Marcá los ingredientes para no olvidarte de nada:
Ingredientes
- 1 taza de arroz blanco preferiblemente de grano largo o tipo parboil.
- 2 tazas de agua fría.
- 1 cucharada de aceite neutro girasol o maíz.
- 1 cucharadita de sal fina.
- Opcional: 1 diente de ajo pelado o una hoja de laurel.
Preparación
- Lavar el arroz (Paso Sagrado 1): Coloca el arroz en un colador fino y lávalo bajo el chorro de agua fría, removiendo con la mano, hasta que el agua salga transparente (esto elimina el exceso de almidón). Déjalo escurrir bien durante 2 minutos 2 min.
- Nacarar o "sofreír" el arroz (Paso Sagrado 2): Calienta el aceite en una olla mediana a fuego medio. Agrega el arroz bien escurrido y sofríelo durante 1 o 2 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera. El grano debe pasar de blanco mate a un color ligeramente transparente y nacarado. Si vas a usar ajo o laurel, agrégalos ahora.
- Añadir el agua y la sal: Vierte las 2 tazas de agua fría sobre el arroz. Agrega la sal (y el ajo si no lo pusiste antes). Sube el fuego a máximo hasta que el agua rompa a hervir.
- Cocción lenta y tapada: En cuanto empiece a hervir fuerte, baja el fuego al mínimo absoluto que permita tu cocina. Tapa la olla herméticamente (si no tapa bien, pon un trozo de papel aluminio entre la olla y la tapa). Cocina sin destapar ni remover durante 15 minutos 15 min.
- Reposar: Apaga el fuego. Retira la olla de la hornalla caliente y deja reposar el arroz, todavía tapado, durante 5 minutos más 5 min. Este vapor final termina de cocinar el centro del grano.
- Ahuecar: Destapa la olla y, con cuidado de no romper el grano, usa un tenedor para ahuecar el arroz y separar los granos. Sirve inmediatamente.
