Pochar es cocer suavemente en grasa (aceite, mantequilla) un alimento sin que llegue a dorarse. Por ejemplo, en el caso de la cebolla, se dice que está pochada cuando ha perdido su color blanco y se ha tornado transparente.
Hay quienes hacen una pequeña distinción entre rehogar y pochar: Rehogar consistiría en dejar los alimentos menos cocidos, 'hechos', mientras que pochar, sería llevar la suave cocción hasta el final 'más hechos'. Otras personas han matizado más esta diferencia diciendo que rehogar consiste en reblandecer la parte más exterior del alimento, dejando el interior más crudo o crujiente, mientras que pochar consistiría en dejar todo el alimento blandito.